El tesoro de América: El oro de Pascua Lama

Intenciones críticas

(Publicado en el Artes y Letras, 24 de julio de 2011)

El tesoro de América, en exhibición en el cine arte Alameda, es un documental sobre el proyecto Pascua Lama, una mina de oro a 4.500 metros de altitud, metida en la Cordillera de los Andes, entre glaciares y justo arriba del nacimiento del río Estrecho, un afluente del Huasco. La cinta, dirigida por Carmen Castillo, de quien antes vimos Calle Santa Fe (2007), relata los riesgos y las posibles consecuencias que este proyecto de la canadiense Barrick Gold tendrá en el valle del Huasco, da cuenta de la oposición ha tenido y termina cuestionando los efectos del mercado y el capitalismo en el destino de la Tierra. El documental, de hecho, cierra con la siguiente declaración, en voz de la misma directora: “Es porque nada está escrito de antemano, el destino del mundo puede jugarse también en un pequeño pueblo del desierto de Atacama”. En última instancia la cinta quiere hacer del problema de Pascua Lama una metáfora del desarrollo del neoliberalismo en Chile y, cómo no, de su dominio sobre el orbe. La analogía, sin embargo, en lugar de dejarse a cargo de la inteligencia del espectador, se remarca muy fuertemente, lo que genera dos problemas: limita que la película a una sola lectura posible y por apuntar tan alto descuida las bases que harían realmente consistente la crítica.

¿Es Pascua Lama un ejemplo de la extrema rapacidad sobre los recursos naturales que el capitalismo no sólo permite sino que incentiva? ¿Contaminará las aguas del río Huasco y arruinará las vidas de los setenta mil habitantes del valle? ¿Romperá el equilibrio de los glaciares y el abastecimiento de agua que permite la vida y la agricultura en sus alrededores? ¿O la zona se beneficiará con la actividad económica, el trabajo y el pago de impuestos que generará la mina? ¿No será una oportunidad para miles de personas para mejorar su calidad de vida? El tesoro de América nos entrega las preguntas, lo que ya es bueno, pero sobre las respuestas te deja algo huérfano.

Sí, al final de la cinta, uno tiene claro los pasos de Barrick y cómo fue cambiando de postura, incluido el bochornoso capítulo en que anunciaron que trasladarían los glaciares comprometidos, lo que nos entrega la nítida sensación de que, pese a las declaraciones que el director de comunicaciones de la compañía, las repercusiones de la explotación no fueron siempre correctamente evaluadas. Sí, uno tiene información de los riesgos que se corren con la apertura de la mina –contaminación de las aguas que alimentan el Huasco, ruina de sus fuentes cordilleranas–, pero ¿la cinta no da cuenta acaso de que el relave está en el lado argentino, lejos de las aguas chilenas? También se habla de que existirán dos canales que recogerán las aguas alrededor de la mina para que éstas lleguen limpias más abajo. ¿No son medidas adecuadas? La cinta no se da el trabajo de entrar en los detalles técnico del proyecto. Sugiere, sin embargo, a través del caso de Quillagua, un pequeño pueblo a orillas del Loa, que una temporada de lluvias sí puede provocar el desborde de un relave minero y contaminar sus aguas, como sucedió en 1998. Sin embargo, basta leer Wikipedia para enterarse de que Quillagua se viene dejando seco –y por lo tanto, despoblando– desde que las aguas del Loa comenzaron a usarse en Chuquicamata; y tuvo su golpe de gracia en 1987, cuando el Estado redujo el caudal de riego del pueblo a un tercio del vigente hasta entonces. Sí, Quillagua es un oasis que la minería secó, pero el Loa no es el Huasco y las proporciones de Chuquicamata no son las de Pascua Lama. ¿Son comparables ambos casos? ¿No hay otros casos más pertinentes de enfrentar? Los debe de haber.

Una vaguedad parecida tiene la cinta respecto al tema diaguita. Hay un buen número de representantes indígenas entrevistados a lo largo de la cinta, pero con excepción de las nítidas palabras de la abogada Nancy Yáñez, no queda claro las consecuencias de la explotación minera para esta comunidad. ¿Usan o usaban el sector de Pascua Lama para sus actividades pastoriles, productivas o ceremoniales? Nunca se especifica.

El tesoro de América es útil para sensibilizarse del tema de Pascua Lama si uno no lo hizo antes. A través de sus imágenes nos recuerda también lo arrebatador que es el valle del Huasco. Es destacable que se hayan dado el trabajo de conversar con la gente de Barrick, en especial con Peter Munk, fundador y presidente de la compañía, aunque se sienta cierta ingenuidad en la manera en que él y los otros empleados fueron interrogados. Pero, en general, hay que aplaudir el espíritu cuestionador de la cinta. Pero el resultado final viene a demostrar que, cuando se hace crítica, tener las intenciones no es suficiente. Se requiere cierto rigor, hacer las preguntas adecuadas, buscar donde hay que buscar, exprimir lo que hay que exprimir.

El tesoro de América / El oro de Pascua Lama
Dirigida por Carmen Castillo
Documental con apariciones de Enrique Correa, Alvaro García y Peter Munk, entre otros.
Chile, 2010
90 minutos

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