The Descendants

Matt King (Clooney) conversa con uno de sus tantísimos primos (Beau Bridges) sobre las tierras que están a punto de vender en Hawai.

Los descendientes:
La líquida identidad de los hombres

Por Ernesto Ayala

(Publicado en Artes y Letras, 29 de enero, 2012)

Antes que nada, hay que reconocerle a Alexander Payne (Las confesiones de Schmidt, Entre copas) el coraje de filmar contracorriente, historias sin pistolas ni persecuciones en auto pero tampoco dramas hiperbólicos, elegidos de la crónica roja o de una mente que imagina que el sufrimiento sólo existe en situaciones extraordinarias. No, sus historias tratan de hombres bastante simples, relativamente acomodados, que enfrentan momentos cruciales de su vida; historias bastante silvestres y pegadas a la tierra para los términos actuales de Hollywood, a las que Payne, sin embargo, logra sacarles encanto y brillo.

Los descendientes, recién estrenada esta semana, abre con la voz en off de Matt King (George Clooney), un abogado de Hawai, cuya mujer está en coma por culpa de un accidente en lancha. Pronto nos enteramos de que también tiene dos hijas, a las que nunca le ha dedicado el tiempo suficiente, y de que, junto a un lote de primos, es el heredero de un enorme fundo virgen en una de las islas del archipiélago, quizás el último fundo que queda intacto en Hawai y por el cual está recibiendo millonarias ofertas. La acción comienza a moverse cuando la mujer de King empeora. Pese a esta premisa, bastante más trágica que la propuesta en sus cintas anteriores, Payne se las arregla, sin embargo, para mantener cierto humor en el relato. Consigue el efecto a través del registro de Clooney, que cuando quiere saca algo de payaso, de exagerar la caracterización de otros personajes y del uso de la música, algo omnipresente, que ayuda a marcar las escenas, algunas veces más de lo necesario, lo que es un defecto demasiado expandido en la industria como para condenar a Payne al respecto. Hay mucho riesgo en llevar el tono a medio camino entre la tragedia y la comedia, pero el director obtiene a cambio que el espectador baje la guardia y se sienta muy cercano a King, pese a que la cinta, por ejemplo, mencione poco y nada de su responsabilidad en la distancia que creó con su esposa o con su hijas. King, de hecho, se ve como un buen tipo, sensato, sensible, paciente, demasiado bueno. La larga voz en off de King, que abre la película, está ahí para hacer aún más inmediata esta identificación.

Vista así, uno podría creer que Los descendientes es sólo una película cálida, con un protagonista muy querible y algunos de los trucos habituales para engatusar al espectador. Sin embargo, Payne va más allá. El drama de King es al final un problema de identidad. En lugar de gozar pacíficamente de la estabilidad que significa bordear los cincuenta años de edad, su alrededor se vuelve líquido, un territorio sin formas que amenaza con disolver su lugar en el mundo. Su mujer resulta no ser la que él pensaba que era, sus hijas son también una caja de sorpresas y el ancla con sus antepasados ¬–el fundo heredado- está pronta a caer bajo el avance de la modernidad. La identidad de King queda entonces bajo fuego y el hombre debe reconstituirla con los pocos recursos que tiene a mano. El dilema, en otros contextos, es parecido al que en Las confesiones de Schmidt enfrenta Warren (Jack Nicholson) cuando se jubila y no sabe qué hacer con el resto de su vida o el de Miles (Paul Giamatti) en Entre copas, que lleva años deprimido en el fracaso de no haberse convertido en el escritor que imaginó que alguna vez sería.

Últimamente se suele creer que sólo las mujeres tienen problemas de identidad, al verse tensionadas entre su vida familiar y su realización laboral. Sin embargo, las cintas de Payne nos recuerdan que los hombres también vivimos interrogados respecto a lo que quisimos ser y no fuimos, respecto a lo que creemos ser y en realidad somos.

Los descendientes
Dirigida por Alexander Payne
Con George Clooney, Shailene Woodley, Amara Miller
Estados Unidos, 2011
115 minutos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: